QUIÉNES SOMOS

El Colegio Bilingüe Apostolado está dirigido por las Religiosas del Apostolado del Sagrado Corazón de Jesús, que forman con los alumnos, profesores, padres y personal no docente, una Comunidad Educativa muy familiar.

El Centro consta de cuatro edificios donde se distribuyen las distintas aulas, laboratorios, sala de informática y demás dependencias. Dispone de patios, con arbolado y zona verde, pabellón de deportes y pistas deportivas al aire libre.

RETOS EDUCATIVOS

Hoy afrontamos estos grandes retos que están íntimamente relacionados:
Consolidar un centro educativo comprensivo que permita el máximo desarrollo de las capacidades de la persona, respetando la diversidad y asegurando el acceso a la educación y compensando desigualdades.
Favorecer la formación de sujetos autónomos, formados en valores auténticos, capaces de tomas decisiones informadas sobre su propia vida y de participar de manera relativamente autónoma en la vida profesional y social.
Crear la necesidad de desarrollo de la creatividad y flexibilidad necesaria para que sepan adaptarse en este mundo globalizado a cada cambio social y vital.

CARÁCTER PROPIO DEL CENTRO

Los Colegios del Apostolado del Sagrado Corazón de Jesús tienen su origen en la experiencia vivida por el fundador, P. Valentín Salinero S. J., de la carencia de valores humanos y cristianos, incultura y degeneración de la sociedad de su tiempo en la isla de Cuba.

Para combatir esos males, tuvo la inspiración que el medio más eficaz era la educación de la niñez y juventud, con el fin de formar familias, donde se viviesen los valores del humanismo cristiano, y, así, regenerar poco a poco la sociedad. Para alcanzar este ideal de formar personas capaces de comprometerse con la sociedad, el Colegio del Apostolado:

Favorece el respeto y la promoción de los valores humanos.
Crea un ambiente de sencillez, comprensión y apertura, del que surge la vivencia del amor de Dios a los Hombres.​
​Está abierto a las nuevas corrientes metodológicas a fin de formar personas conforme al Evangelio y a las necesidades del mundo actual.​
​Respeta y cultiva la personalidad de cada alumno y le acompaña en su maduración y en la aceptación de las propias responsabilidades.​
El tipo de persona que queremos lograr es:
“Una persona preparada culturalmente y un cristiano comprometido en lograr un mundo de justicia, paz y fraternidad.”

LÍNEAS DE ACCIÓN

​1. ​Crear un ambiente de trabajo y silencio que favorezca el estudio. Realizar diariamente las actividades escolares.​
2. ​Promover actitudes de cooperación y servicio en el Colegio y el entorno.​
3. ​Atender con preferencia a los más necesitados y ayudar a los compañeros.​
4. ​Favorecer el desarrollo de su creatividad, libertad y espíritu crítico, preparando así al alumno para el futuro.​
5. ​Crear un clima de testimonio y vivencia cristiana, que permita la maduración de la Fe y la respuesta comprometida, según la capacidad de cada alumno.​

FINALIDADES DE NUESTRO CENTRO

La educación en nuestro Colegio se propone:
La formación de la persona, en orden a su fin último y al bien de la Sociedad, valiéndose del progreso de las ciencias humanas para desarrollar armónicamente sus capacidades físicas, morales e intelectuales, ayudando a los alumnos, gradualmente, a una participación activa que les oriente al servicio de la comunidad humana.​
​Cultivar su sentido crítico ante los medios de comunicación y los diversos acontecimientos.​
​Que lleguen a adquirir un conocimiento suficiente de las técnicas de trabajo y sepan aplicarlas.​


VALORES QUE DESARROLLA NUESTRO CARÁCTER PROPIO

​Nuestra opción educativa la fundamentamos en una concepción de la persona y del mundo, inspirada en el Evangelio. Según esto, queremos educar ​en los siguientes valores:​

​AMOR: sentimiento que nos mueve a buscar en uno mismo, en lo demás y en las cosas, lo bueno, para conseguir la felicidad. Es la ley fundamental de la persona, la única fuerza capaz de transformar la sociedad, porque es vínculo que une y fundamenta la paternidad universal.

LIBERTAD: Capacidad para opinar, participar, elegir y actuar por convicción propia, desde la bondad interior.

SOLIDARIDAD: Es compartir con generosidad los bienes, el trabajo y la vida con los más necesitados.

JUSTICIA: Se fundamenta en el amor que Dios tiene a cada persona, denunciando lo que esclavice o deteriore a la persona y promoviendo lo que favorece una sociedad más solidaria.

TRABAJO: Es toda actividad humana que dignifica a la persona desarrollando su capacidad creadora y su responsabilidad haciéndole agente de cambio que colabore en la construcción de un mundo mejor.​